La Conspiración



Cada segundo, cada minuto que de la vida pasa, y no sé de ti, solo puedo pensar que alguien conspira, y veo la luna con su sonrisa que conspira para no indicar, la coordenada exacta de tu presencia.


Y sé que las estrellas conspiran por mantenerte oculto, y las hierbas conspiran porque no se quedan estáticas, y ceden al vaivén del viento que las mece. Y las aguas del río conspiran porque no te traen a la superficie, y las arenas conspiran porque pese al movimiento telúrico, de la tarde de hoy, de ayer, no te expulsan como bocanada de humo, y las piedras conspiran porque no se amotinaron contra tus raptores, y mis palabras conspiran en la medida que son, incapaces de tocar el corazón de quien te tomó de las muñecas. Y mis ojos conspiran cuando no pueden ver más allá de lo evidente, y mi cuerpo conspira porque mi sangre no te puede llamar, y la espada del augurio parece cosas de niños que conspiran... Y conspira el Ministerio Público, cuando escribe mal tu nombre en un oficio, conspira el Licenciado cuando cambia tu nombre, y pone Alfonso por Alonso y Ramírez por Martínez. Y conspira el Sr. Fiscal que me pregunta: "¿qué hay de nuevo?" conspira el oficial que me pregunta: "¿cómo estás?" conspira la gente que dice que no vio nada, conspiran las cámaras con puntos ciegos, conspiran quienes se niegan a entregar las cámaras, como evidencia de tu paso por esa hora, en ese lugar, en ese camino, y conspiran todas las voces que no logran salir de la boca, conspiran los ojos, que se niegan a leer este panfleto. Conspiran los dedos que no comparten la mala noticia de tu desaparición, y conspiran con su existencia los no desaparecidos, que ahogan tu desaparición por la multitud que corre, apresurada a tomar el servicio público.


Escrito por el artista de performance Lukas Avendaño,

En busca de su hermano desde el 10 de mayo 2018


Handmade with love in México